Autora: Inmaculada Bermejo Ortiz. Facultad de Ciencias del Deporte, San Javier
domingo, 3 de enero de 2016
Los anillos olímpicos: verdadero símbolo de unión.
Cualquier persona reconoce este símbolo y lo identifica a las olimpiadas ya que es sin duda de los más conocidos a nivel mundial. Son cinco aros entrelazados de colores azul, negro, rojo, amarillo y verde que forman la bandera olímpica sobre un fondo blanco.
Su origen se remonta al año 1913 cuando Pierre de Coubertin lo presentó como símbolo a usar en el futuro congreso olímpico que se celebraría al año siguiente.
Los anillos representan las cinco partes del mundo que se han unido al Olimpismo y que han aceptado competir deportivamente y los colores representan a cada nación sin falta de ninguna, por lo que este símbolo es un emblema internacional de los más importantes.
Durante la historia de los Juegos, han existido tres banderas oficiales, las cuales poseen, además, un borde de flecos o barbitas con los cinco colores y el color blanco: La primera fue usada para los Juegos Olímpicos de Verano, entre Amberes 1920 y Seúl 1988, la segunda es usada para los Juegos Olímpicos de Invierno, desde Oslo 1952 hasta hoy en día y por último la tercera bandera es usada para los Juegos Olímpicos de Verano, desde Seúl 1988 hasta la actualidad.
¿Qué es la llama olímpica?
Durante toda la vida humana el fuego ha sido uno de los
elementos más importantes para la supervivencia desde su descubrimiento en la
prehistoria y además en la mayoría de las culturas tiene un gran poder como
elemento o símbolo.
La tradición de la llama en las Olimpiadas se remonta a los
Juegos de la Antigüedad en los que los griegos colocaban una llama de fuego que
llamaban eterna o pura a las puertas de Olimpia, sede de las competiciones
antiguas. Este fuego se decía que era puro ya que la llama surgia directamente
de los rayos de sol se concentraban en una especie de espejos parabólicos que
rodeaban la antorcha, llamados ‘’skaphia’’.
Sin embargo la tradición como la conocemos actualmente tiene
su origen en el año 1928, cuando en las Olimpiadas de Ámsterdam, Jan Wils diseña el Estadio Olímpico con una torre de
cuarenta metros de altura que sería el primer pebetero olímpico de la historia.
Hasta el año 1936 la llama fue encendida en el mismo sitio de los juegos y
además no lo hacía un atleta como en la actualidad, sino un empleado que la
encendía con gas. Pero en las olimpiadas de Berlín de ese año se propuso por
primera vez el relevo de antorchas en un intento de homenajear a los Juegos
Olímpicos de la Antigüedad. Por ello actualmente se organiza una ceremonia
donde la llama olímpica es encendida y con ello comienza el recorrido de la
antorcha que finaliza con el encendido del pebetero olímpico cada cuatro años.
La llama recorre una larga distancia desde Olimpia a Atenas y posteriormente de
Atenas al lugar de sede del año que corresponda.
sábado, 2 de enero de 2016
El patinaje sobre hielo: de medio de transporte a uno de los deportes más bellos de ver.
La práctica de patinar sobre hielo comenzó como un medio de transporte en zonas con un clima frío, donde los lagos y los ríos quedaban congelados durante el invierno y no se podían cruzar con embarcaciones. Ya en el siglo XII se tiene constancia de que existía gente que patinaba en Londres o en Holanda, donde la gente utilizaba la extensa red de canales para desplazarse con patines de hueso que se ataban a los propios zapatos y con un bastón de punta afilada que se usaba para tomar impulso. Los patines con cuchillas de hierro supuso una mejora ya que permitían desplazarse sin la necesidad del bastón o ningún otro apoyo y así poder tener ambas manos libres. Dicha innovación tuvo lugar en el siglo XV y se cree que en los Paises Bajos.
A partir del siglo XVII el patinaje en lagos se fue extendiendo como una práctica de ocio además de forma para desplazarse y se fue haciendo popular, sobre todo, en los lugares de frecuentes heladas, y finalmente en el siglo siguiente aparece el primer club en Edimburgo.
Esta práctica fue evolucionando y a finales del siglo XIX aparecen las primeras pistas artificiales para poder patinar en otras zonas sin necesidad de que existieran lagos o canales de agua y se produjo una revolución con la incorporación del ballet que hizo Jackson Haines, quién aportó un elemento artístico a un deporte que era principalmente técnico.
Finalmente en el siglo XX, gracias a la innovación en los patines y en los sistemas de refrigeración y construcción de pistas, aumento el número de las mismas y la posibilidad de mejorar la técnica de los saltos y del patinaje de los practicantes ya que se podía practicar con más frecuencia y los patines eran mejores.
En 1882 se disputó la primera competición internacional en Viena y los primeros mundiales fueron en el año 1896 en Rusia. Pero la fecha a destacar es 1908, año en el que se disputó el patinaje sobre hielo en las Olimpiadas por primera vez y además se introdujo la categoría de parejas, siendo uno de los primeros deportes en los que las mujeres podían competir en alto nivel.
El tenis.
El origen del tenis se remonta a las culturas griega, romana
y egipcia. Y se cree que en sus comienzos estuvo muy ligado a ceremonias
religiosas en honor a la fertilidad en primavera y a celebraciones militares,
en las cuales según los mitos, al principio se jugaba con las cabezas de los
vencidos; más tarde el juego se perfeccionaría y en vez de cabezas comenzaron a
utilizar pelotas. Los monjes de clausura practicaban un juego muy similar al
tenis en los monasterios y posteriormente esta práctica se incorporó a los
palacios reales y se fue haciendo popular entre la nobleza.
Ya en el sigo XVI reyes mandaron construir pistas de tenis
en sus palacios para poder jugar y fueron apareciendo los primeros maestros del
deporte así como las primeras raquetas más similares a las de hoy en día. En
Francia este juego se llamaba ‘’Jeu de Paume’’ y en Italia se conocía como ‘’Giocco
de la palla’’ cuyas primeras reglas oficiales aparecieron a finales del siglo
XVI y comienzos del siglo XVII.
En el año 1839 se comienza a jugar sobre hierba y al aire
libre gracias a los avances de la época como la goma o el cortacésped y en 1874
el Mayor
Wingfield patenta un juego de tenis al que denomina Sphairistiké determinando nuevas reglas como la
altura de la red o las medidas de la pista.
En el año 1877, se disputa el primer Wimbledon con cierta confusión
en las reglas ya que había variedad de prácticas distintas en cada zona y los
tenistas jugaban cada uno a su manera. En los siguientes años las reglas se
unifican, lo que supuso el comienzo del tenis moderno y el juego del ‘Lawn
Tennis' se trasladó al resto de Europa, Estados Unidos, Australia, etc... donde
comienzan a disputarse confrontaciones tanto amistosas como oficiales. En
España el tenis se empieza a jugar profesionalmente a principios del siglo XX
en Barcelona,
Madrid y San Sebastián y
durante la época aparecen otros torneos actuales y muy importantes a nivel
mundial y europeo como son: Roland Garros, Open USA y el Open de Australia.
En el año 1896, en los juegos Olímpicos de Atenas se convirtió en deporte olímpico y siendo la primera gran tenista mujer Charlotte Cooper quién ganó por primera vez en la historia los juegos de París en 1900, siendo estas las Olimpiadas en las que las mujeres participaron por primera vez.
La hípica, un deporte olímpico con milenios de historia.
Los caballos han sido durante milenios de gran utilidad para
el hombre ya que desde el principio de los tiempos sirvieron como alimento y
posteriormente, cuando el ser humano nómada se volvió sedentario el caballo
comenzó a tener usos en la ganadería y agricultura de la época. Cuando el
hombre se da cuenta de que el caballo no solo serviría como alimento se emplea
como elemento de trabajo y fue vital para la Edad Antigua, donde el caballo se
utilizó para la guerra siendo en los ejércitos, muy importante la caballería.
Años más tarde en la Edad Media, los caballeros fueron ganando gran prestigio, y ésta se caracterizó por la caballería española o "Escuela de Caballeros" en donde se entrenaba a los caballeros. La práctica de montar los caballos se hizo tan popular que incluso después de los periodos de guerra se seguían celebrando juegos y carreras a caballo, surgiendo durante estos años dos formas de montar: la montura a la brida y la montura a la jineta. La primera procedía del Este y la segunda fue importada por los zenetas a España.
Años más tarde en la Edad Media, los caballeros fueron ganando gran prestigio, y ésta se caracterizó por la caballería española o "Escuela de Caballeros" en donde se entrenaba a los caballeros. La práctica de montar los caballos se hizo tan popular que incluso después de los periodos de guerra se seguían celebrando juegos y carreras a caballo, surgiendo durante estos años dos formas de montar: la montura a la brida y la montura a la jineta. La primera procedía del Este y la segunda fue importada por los zenetas a España.
Con el paso de cientos de años la equitación se fue
consolidando como deporte y en 1539 nace la primera escuela de equitación,
fundada por el conde de Fiaschi en Italia. Además alrededor de estas fechas la
caballería militar llegó a su fin con la aparición de la caballería blindada,
aunque actualmente todavía existen militares que dominan el arte ecuestre.
En el año 1900 se adoptó una nueva técnica en el arte de
montar que fue la que actualmente conocemos y culla acción principal es la de inclinarse
hacia adelante cuando el caballo está saltando, que fue introducida por el italiano Federico
Caprilli.
La equitación eventos fue incluida en el programa olímpico el
año 1912 en Estocolmo y 9 años más tarde se fundó la Federación Ecuestre
Internacional (FEI), con la que se homologaron las reglamentaciones de las
competencias internacionales, Juegos Olímpicos y otras disciplinas ecuestres.
Hasta el año 1956, en los juegos de Melbourne, no comenzó la participación de
las mujeres en la equitación.
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